Consumo fantasma es consumo cero, ¿verdad?

Pues no. Muchos aparatos “apagados” siguen consumiendo en standby. Aprende qué es el consumo fantasma, cuánto puede sumar y cómo reducirlo sin obsesionarte.

Alejandro Cuadra García

1/28/20264 min read

Hay una frase que se repite mucho en casas y oficinas: “si está apagado, no consume nada”. Suena lógico… hasta que descubres el truco: en muchísimos aparatos, apagado no significa desconectado.

La realidad es más incómoda (y más interesante): muchos equipos se quedan en un modo “dormido”, con una parte mínima de electrónica activa para poder encender rápido, recibir el mando, mantener un reloj, o seguir conectados a WiFi. Ese goteo se conoce como consumo fantasma (standby), y aunque suele ser pequeño, cuando se suma puede dejar de ser “calderilla”.

En un hogar, “apagado” puede significar varias cosas. A veces es un apagado real, como cuando un interruptor mecánico corta de verdad la corriente o el aparato está diseñado para caer a consumo casi nulo. Otras veces es standby, que es básicamente “parece apagado, pero está listo”: se queda escuchando el mando, mantiene una lucecita, guarda estado, o sostiene un reloj. Y en aparatos modernos aparece el tercer nivel: el standby conectado, donde el equipo está “apagado” de cara al usuario, pero sigue con conectividad para actualizaciones, sincronización o control remoto.

Traducción práctica: si el aparato tiene mando, lucecita, reloj, o es “smart”, es muy probable que consuma algo aunque tú lo veas apagado.

Qué significa “apagado” en realidad

¿“Apagado pero enchufado” es consumo cero? Ojalá…

¿Cuánto consume el "consumo fantasma"?

Aquí viene lo importante: normalmente hablamos de vatios sueltos, no de una barbaridad. El problema no es un aparato; es el “efecto hormiga” de tener 10–15 cosas haciendo lo mismo a la vez, todo el año.

Para ponerlo en números sencillos:

  • 1 W encendido todo el día durante un año son ~8,76 kWh/año.

  • 5 W encendido todo el día durante un año son ~43,8 kWh/año.

Si tu electricidad ronda, por ejemplo, 0,20 €/kWh, eso sería aproximadamente de ~1,75 €/año y ~8,76 €/año respectivamente. Aunque este valor cambia según la tarifa.

No te cambia la vida… hasta que recuerdas que en casa no tienes un aparato así, tienes varios.

Los sospechosos habituales

En una casa, los que más suelen caer aquí son combinaciones de ocio + conectividad: TV, barra de sonido, consola, decodificador/TV box, router y repetidores, impresora WiFi, microondas/horno con reloj, altavoces inteligentes, y el clásico cajón mental de cargadores enchufados “por si acaso”. No es que todos consuman mucho; es que muchos consumen algo y, sumados, ya cuentan

Cómo saberlo en 2 minutos

La forma más limpia es un medidor de enchufe: lo conectas, enchufas el aparato al medidor, lo dejas “apagado” y miras si marca 0,0 W o aparece consumo. Es la diferencia entre “yo creo que…” y “aquí está la cifra”.

Si no quieres comprar nada, usa una regla simple: si el dispositivo es smart, tiene mando, lucecita, reloj o se controla por app, lo normal es que tenga algún consumo en reposo. Y si tiene un interruptor físico tipo “clic” que realmente corta, es más probable que se quede cerca de cero.

¿Merece la pena desenchufar?

Merece la pena cuando se juntan dos cosas: muchas horas al día en reposo y consumo constante que no aporta nada. Por ejemplo, equipos de ocio que están apagados la mayor parte del tiempo pero siguen “listos” por defecto. Ahí una regleta con interruptor o un enchufe inteligente bien usado puede recortar varios pequeños consumos de golpe.

Ahora, aviso de ingeniero pesado (pero útil): no te obsesiones con ahorrar 4 euros al año en standby si luego estás perdiendo mucho más por cosas grandes como potencia contratada, tarifa, o hábitos de climatización. El consumo fantasma es un ajuste fino; está bien, pero no es el “jefe final del juego”.

7 acciones rápidas para reducir consumo fantasma

Merece la pena cuando se juntan dos cosas: muchas horas al día en reposo y consumo constante que no aporta nada. Por ejemplo, equipos de ocio que están apagados la mayor parte del tiempo pero siguen “listos” por defecto. Ahí una regleta con interruptor o un enchufe inteligente bien usado puede recortar varios pequeños consumos de golpe.

  1. Regleta con interruptor en el “centro de ocio” (TV, consola, altavoces, etc.).

  2. Desactiva arranque rápido en TV/consola si no lo necesitas.

  3. Quita cargadores “decorativos” enchufados todo el día: uno vale, ocho ya es costumbre cara.

  4. Apaga del todo la impresora si la usas de forma puntual.

  5. Si el reloj del microondas te da igual, ahí hay un consumo pequeño constante que puedes evitar.

  6. Usa enchufes inteligentes solo donde tenga sentido (si montas una NASA para ahorrar 3 euros, lo estás haciendo mal).

  7. Si quieres automatizar sin pensar, programa horarios (por ejemplo, corte nocturno) para equipos no críticos.

Conclusión

Que un aparato parezca apagado no significa que esté desconectado: el consumo fantasma existe, suele ser pequeño por dispositivo, pero se suma. Lo inteligente es medir (o aplicar una regla simple), cortar lo que no aporta, y no perder el foco: primero arreglas las fugas grandes (tarifa/potencia/climatización) y luego afinas con los “goteos”.

👉 Si quieres mis recursos y vías de contacto, lo tienes todo aquí

Si te interesa esta parte, aquí encaja perfecto un apoyo práctico: enchufes inteligentes y cómo usarlos bien (sin comprar por comprar). Te dejo este enlace de HogarTech360 para que descubras la mejor opción para ti:

👉 Descubrelo en HogarTech360.